Amancio Prada: “El estreno fue en el lugar y fecha ideal, como un canto de cumpleaños”

Amancio Prada: “El estreno fue en el lugar y fecha ideal, como un canto de cumpleaños”

Escrito en: abr 10, 2015

Amancio Prada, su guitarra y los versos de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Eso bastó para llenar de emoción el Lienzo Norte (Ávila) el pasado 28 de marzo, día en que se cumplía el V Centenario del nacimiento de la santa. El recital del cantautor leonés no podría, además, tener un título más adecuado: “La Voz descalza”. La voz de Santa Teresa es música que brota del alma en forma de poesía. Una voz tan profunda, como despojada de artificio. Tan austera, como elevada. Escribir, cantar, encontrar la música a un poema, es un proceso que se asemeja al enamoramiento.

De todo ello, y de su experiencia con Santa Teresa, habla Amancio Prada en su charla con Antonio Asencio, responsable de Comunicación de la Fundación Quinto Centenario.

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¿Cómo surge “La Voz Descalza”? La siguiente y obligada pregunta es… ¿Por qué no antes, teniendo el precedente de Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz?

La Voz Descalza surge después de varias invitaciones o solicitudes para cantar a Teresa… Usted mismo ha sido, si no el único, de los más insistentes. Yo me resistía, es cierto. Porque no recordaba ningún otro poema de Teresa de Jesús que me hubiera impactado y pensaba que mi compromiso cantor con Santa Teresa ya se había cumplido con aquella canción que hice hace años sobre su poema más famoso. Eso fue en 1981, cuando el director de cine Pierre Gauge vino a España para hacer una película sobre las huellas de Teresa de Jesús, con motivo del IV centenario de su muerte. Él conocía la versión del Cántico Espiritual que grabé en el 77 y me pidió cantar también los versos de la Santa para su película. Recuerdo que me dio vértigo musicalizar su “Vivo sin vivir en mí”, pero al final caí en la tentación. Ahora, muchos años después, coincidiendo con el V centenario de su nacimiento, en una especie de amoroso trance, han nacido estas nueve nuevas canciones. Será que tenía que ser así.

 Santa Teresa fue una gran amante de la música… ¿Cómo definiría la experiencia de encontrar la música en sus versos?

La experiencia ha sido muy gozosa y anhelante. Siempre lo es el alumbramiento de una canción nueva. Cada tema es un pequeño milagro que no está en tus manos. Lo excepcional en este caso ha sido que cuando me puse brotaron todas en muy poco tiempo, se rompieron los manantiales, como dicen en Urueña. La clave es, como siempre, el amor: que los versos te enamoren, que te encanten… Canto lo que me encanta.

Por comparación con San Juan de la Cruz… ¿La poesía de Santa Teresa presenta más facilidades o dificultades para su musicalización?

Si el poema te enamora, insisto, acaba siendo canción. Y aunque no lo sea, debe parecer fácil, como si la canción estuviera hecha y uno sólo ha tenido la suerte de encontrarla. Como decía la Santa, “no le parece que ha de haber cosa imposible a quien ama”. Los versos que he escogido de Teresa dialogan de tú a tú con los del santo y poeta máximo. Juan de la Cruz y Teresa de Jesús son almas gemelas,  dos llamas de amor vivas, dos llamas en un mismo fuego, un mismo amor. El paradigma de esa unión es precisamente el poema “Vivo sin vivir en mí”. Después de hacer la canción en 1981, supe que Juan de la Cruz había glosado también a lo divino el estribillo popular “Que muero porque no muero”. Parecen escritas por la misma pluma. Con la música original de aquel “Vivo sin vivir en mí” puedo cantar y canto las variaciones de San Juan: “Coplas del alma que pena por ver a Dios”.  En La Voz Descalza voy alternando las estrofas de cada uno y, la verdad, casi no sé cuándo estoy cantando a quién. Con palabras de Teresa, “digamos que sea la unión, como si dos velas de cera se juntasen tan en extremo, que toda la luz fuese una”. Pues eso.

El diálogo entre ellos -Santa Teresa y San Juan- es otro de sus proyectos musicales para este año. Básicamente, ¿cómo es un diálogo musical entre dos poetas? ¿Qué se “dicen”?

¿Qué se dicen? Hay que verlo, oírlo, sentirlo. Además, usted ya sabe, “los dichos de amor es mejor dejarlos en su anchura…”Ambos dialogan con Dios, con su amor.  San Juan con sus “canciones del alma”, Santa Teresa desde sus “entrañas y afición…” femeninas. Teresa es la esposa de la canción.

Ahora que estamos en el V Centenario… ¿qué significa Santa Teresa a nuestra cultura?

Eso lo explica muy bien el papa Francisco en su Mensaje para el V Centenario, hablando de la ejemplaridad de la santa andariega.  Ni Juan, ni Teresa escribieron la palabra “poesía”, ni “poema”, ni “verso” en sus obras; hablan, eso sí, de canciones y de coplas.  Ella dijo una vez que había escrito unas coplas muy sentidas que no se sabía explicar sino solo decir delante de quien se quiere; y San Juan, sabiduría mística —la cual es por amor, de que las presentes canciones tratan— no ha menester distintamente entenderse para hacer efecto de amor y afición en el alma. Algo así me pasa a mí, con perdón. Siento lo que canto, aunque a veces no lo entienda. Creo en la música como una oración del alma del mundo.

 Estrenó La Voz Descalza en Ávila, el día de su nacimiento… ¿Qué se siente?

El estreno fue en el lugar y fecha ideal. Como un canto de cumpleaños, de celebración de unas llamas de amor siempre vivas. Fue muy emocionante cantar en una sala tan grande abarrotada de público, en medio de un silencio impresionante, un silencio enamorado de las melodías que nacen para ser añadidas a esa gota de agua de la felicidad. Seguiremos andando con la voz descalza. También se hace camino al cantar.

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