Después que vi la gran hermosura del Señor, no vi a nadie que en su comparación me pareciese bien ni me ocupase. (V. 37-4.)

Después que vi la gran hermosura del Señor, no vi a nadie que en su comparación me pareciese bien ni me ocupase. (V. 37-4.)

Escrito en: sep 03, 2014

​Después que vi la gran hermosura del Señor, no vi a nadie que en su comparación me pareciese bien ni me ocupase. ​(V. 37-4.)

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