Dios mío, que los que quisiéramos ser vuestros hijos verdaderos y no renunciar a la herencia, no nos conviene huir del padecer. (F. 10-11.)

Dios mío, que los que quisiéramos ser vuestros hijos verdaderos y no renunciar a la herencia, no nos conviene huir del padecer. (F. 10-11.)

Escrito en: sep 03, 2014

​Dios mío, que los que quisiéramos ser vuestros hijos verdaderos y no renunciar a la herencia, no nos conviene huir del padecer.​(F. 10-11.)

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