Cuando el Prelado, sin afición ni pasión, mira lo que está bien a la casa, nunca creo Dios le dejará errar.(C. 21-3.)

Cuando el Prelado, sin afición ni pasión, mira lo que está bien a la casa, nunca creo Dios le dejará errar.(C. 21-3.)

Written in: Sep 04, 2014

​Cuando el Prelado, sin afición ni pasión, mira lo que está bien a la casa, nunca creo Dios le dejará errar.(C. 21-3.)

 

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