La Virgen del Carmen, la devoción más universal

La Virgen del Carmen, la devoción más universal

Written in: Christmas 16, 2014

Carmen chile 2La devoción carmelitana a María es una devoción que nace de la intimidad del ermitaño carmelita, nace de la experiencia litúrgico-espiritual, y esa devoción íntima del carmelita a María queda patente en los títulos que los Carmelitas desde sus orígenes han dado a María.
A María aquellos ermitaños de la montaña del Carmelo dedican su Iglesia, la que presidía el eremitorio, donde se reunían para la alabanza y la celebración de la liturgia. Y esta costumbre de dedicar sus iglesias a Nuestra Señora va a persistir durante siglos en la Orden.
Ellos tienen conciencia que esa nueva familia que comienza en el siglo XII ha nacido para alabanza y gloria de la Santísima Virgen.
María para los primeros ermitaños del monte Carmelo es en primer lugar la Reina o Señora del Lugar, que por oficio tiene la de proteger, de aquí que los primeros carmelitas llamarán a María la Patrona de la Orden.
Los carmelitas de los primeros siglos siempre tuvieron esta conciencia de ser los siervos, los servidores de María. María es para el Carmelita modelo de vida por su obediencia al proyecto salvífico de Dios, colaboradora en su plan de salvación sobre los hombres, fiel discípula de Jesús, así también el Carmelita tiene que hacer de Jesús el modelo, el ejemplo a seguir. Por ello todo aquel que quiera caminar por la espiritualidad del Carmelo debe vivir en obsequio de Jesucristo, como diría la Regla, sirviéndole lealmente con corazón puro y buena conciencia.
Es, also, modelo de pertenencia y servicio a la Iglesia, en cuanto que en ella nos encontramos con el recuerdo del Señor, en ella descubrimos a los otros como hermanos, y desde ella hacemos presente la salvación, somos instrumento de salvación de Dios en el mundo.

F. Javier de la Cruz
La Virgen del Carmen es uno de los muchísimos títulos de la Virgen, quizás el más popular y extendido a nivel eclesial. Porque Virgen no hay más que una. La que vio nacer a su hijo en Belén y le vio crecer en Nazaret y luego le siguió por los caminos polvorientos de Palestina. La que desde el principio supo estar abierta a la escucha de la palabra de Dios y obediente a su voluntad.
A esta Virgen de todos eligieron por Patrona, Madre y Hermana un grupo de cruzados que habían ido a la conquista de Tierra santa, and, al reclamo del profeta Elías, decidieron vivir una vida eremita en obsequio de Jesucristo, en las estribaciones del Monte Carmelo, en un valle estrecho y de singular belleza, en el que brota la fuente de Elías, abierto como un inmenso ventanal al Mar Mediterráneo por el que entran gozosos los primeros rayos del sol cada amanecer. En aquel sitio de singular belleza, de apacibilidad inmensa, de soledad sonora levantaron un eremitorio, en cuyo centro se erguía una capilla en honor de la Virgen, la Virgen del Monte Carmelo.
Cuando surgió la persecución, los pocos que lograron librarse de ella volvieron a Europa y trajeron como la mejor herencia y riqueza espiritual de Tierra Santa la devoción a la Virgen del Carmen que se prodigó en ayudarles palpablemente, como ellos en servirla y venerarla y darla a conocer. Y entre las ayudas singulares de María a sus hijos carmelitas destaca la de la entrega del Escapulario a S. Simón Stock, cuando este le pedía con insistencia: Flor del Carmelo, Vid florida, esplendor del cielo….sé propicia a los carmelitas. Desde aquella fecha, 1250, la Virgen del Carmen es la Virgen del Carmen del Escapulario. No verás ninguna talla de la Virgen del Carmen que no lleve el escapulario, que alguien llamó “una hoguera de amor encendida en una chispa salida del corazón de María”.
El escapulario se ha convertido en el evangelio de María, el memorial de sus virtudes sencillas y evangélicas, en recordatorio de su corazón generoso y derramador de gracias y bendiciones. A su vez, recuerda constantemente al que lo viste su consagración a la Virgen del Carmen con el empeño de vivir su modo de vida sencillo y evangélico al servicio de la Iglesia y de la humanidad.
Los Papas, algunos de los cuales han llevado el escapulario, han enriquecido la devoción a la Virgen del Carmen con gracias e indulgencias; Instituciones las más variadas y naciones la han proclamado su Patrona; la gente del mar la ha tomado como Patrona especial y ha encontrado en ella la mejor timonera, la loba del mar y remadora, que lleva siempre en sus manos los remos y con ella es dulce el mar y es dulce el cielo.

Facebook