Paréceme a mí que quien de veras comienza a servir a Dios, lo menos que le puede ofrecer –después de dada la voluntad- es la vida. (C. 17-2.)

Paréceme a mí que quien de veras comienza a servir a Dios, lo menos que le puede ofrecer –después de dada la voluntad- es la vida. (C. 17-2.)

Written in: Sep 04, 2014

​Paréceme a mí que quien de veras comienza a servir a Dios, lo menos que le puede ofrecer –después de dada la voluntad- es la vida. ​(C. 17-2.)

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