Una virtud grande de humildad, de mortificación, de grandísima obediencia en no ir una tilde contra lo que manda el Prelado, que sabéis verdaderamente que os lo manda Dios, pues está en su lugar. (C. 29-5.)

Una virtud grande de humildad, de mortificación, de grandísima obediencia en no ir una tilde contra lo que manda el Prelado, que sabéis verdaderamente que os lo manda Dios, pues está en su lugar. (C. 29-5.)

Written in: Sep 04, 2014

Una virtud grande de humildad, de mortificación, de grandísima obediencia en no ir una tilde contra lo que manda el Prelado, que sabéis verdaderamente que os lo manda Dios, pues está en su lugar.

​(C. 29-5.)

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