Yendo con limpia conciencia y con obediencia nunca el Señor permite que el demonio tenga tanta mano que nos engañe de manera que pueda dañar el alma. (F. 4-2.)

Yendo con limpia conciencia y con obediencia nunca el Señor permite que el demonio tenga tanta mano que nos engañe de manera que pueda dañar el alma. (F. 4-2.)

Written in: Sep 04, 2014

Yendo con limpia conciencia y con obediencia nunca el Señor permite que el demonio tenga tanta mano que nos engañe de manera que pueda dañar el alma. ​(F. 4-2.)

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