Hijas mías, esforcémonos en ser verdaderas Carmelitas, que presto se acabará la jornada. (F. 16-5.)

Hijas mías, esforcémonos en ser verdaderas Carmelitas, que presto se acabará la jornada. (F. 16-5.)

Escrito en: sep 04, 2014

Hijas mías, esforcémonos en ser verdaderas Carmelitas, que presto se acabará la jornada. ​(F. 16-5.)

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