Miremos al glorioso San Pablo que no parece se le caía de la boca siempre Jesús, como quien le tenía bien en el corazón.(V. 22-7.)

Miremos al glorioso San Pablo que no parece se le caía de la boca siempre Jesús, como quien le tenía bien en el corazón.(V. 22-7.)

Escrito en: sep 03, 2014

Miremos al glorioso San Pablo que no parece se le caía de la boca siempre Jesús, como quien le tenía bien en el corazón.​(V. 22-7.)

 

Facebook