No consintamos sea esclava de nadie nuestra voluntad, sino del que la compró con su sangre; miren que sin entenderse se hallarán asidas que no se puedan valer. (C. 6-5.)

No consintamos sea esclava de nadie nuestra voluntad, sino del que la compró con su sangre; miren que sin entenderse se hallarán asidas que no se puedan valer. (C. 6-5.)

Escrito en: sep 03, 2014

No consintamos sea esclava de nadie nuestra voluntad, sino del que la compró con su sangre; miren que sin entenderse se hallarán asidas que no se puedan valer. ​(C. 6-5.)

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