No han de ser nuestros deseos descansar, sino padecer, por imitar en algo a Nuestro verdadero Esposo. (F. 28-43.)

No han de ser nuestros deseos descansar, sino padecer, por imitar en algo a Nuestro verdadero Esposo. (F. 28-43.)

Escrito en: sep 03, 2014

No han de ser nuestros deseos descansar, sino padecer, por imitar en algo a Nuestro verdadero Esposo. ​(F. 28-43.)

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