Procuren ir comenzando siempre…

Procuren ir comenzando siempre…

Escrito en: oct 23, 2014

Camino-de-luz-blog-p-antonio-e1414058473177Embarcamos en el avión con la imagen, aún fresca en la retina, de la Misa de apertura del Centenario ante la muralla de Ávila; con los ecos de la entrañable despedida entre las imágenes de santa Teresa y de la Virgen de la Caridad, que cada año pone el broche de oro a la fiesta de la Santa.
En un vuelo pasamos del otoño abulense a la primavera brasileira. Al corazón del Brasil: Sao Paulo, el centro financiero e industrial, la urbe inmensa de rascacielos y tráfico; pero antes, a Aparecida, el santuario de la Virgen María, el corazón espiritual de este inmenso país. Un país en crecimiento, y una iglesia joven, dinámica, llena de vida y de vocaciones.
En la noche llegamos al primer Carmelo que nos acoge, el de Aparecida. Es una noche cálida de acogida, iluminada por el cariño de las hermanas y de las gentes que participan en la vigilia de oración. En los días siguientes y en nuevos conventos nos encontraremos escenas parecidas, pero no cabe acostumbrarse: es una emoción nueva porque el cariño de cada persona, la emoción de cada comunidad es única.
En Brasil contemplan el bastón de santa Teresa como cayado, como apoyo en su camino y también en su labor de pastorear al Carmelo Descalzo, de guiarnos por los caminos del encuentro con Dios. Como fondo de nota pastoral escuchamos, en Río de Janeiro, la voz del Papa Francisco en la Jornada de la Juventud, llamando a evangelizar nuestro mundo. Y junto a ella, la de Teresita, que hace un año congregaba en la ciudad carioca a mil jóvenes del Carmelo bajo una palabra: “Quiero recorrer el mundo anunciando tu nombre”.
Estamos comenzando este Camino de Luz. Nuestra ilusión se crece con la de las comunidades que encontramos, y esperamos que la visita de este bastón sea para muchos un punto de arranque, un impulso al principio del Centenario, una palabra que anime. Que sea así en cada jornada, como la madre Teresa nos recuerda: “Ahora comenzamos, y procuren ir comenzando siempre de bien en mejor” (Fundaciones, 29, 32).

P. Antonio González
Camino de Luz

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