Santa Teresa

Obra

Escrito en: may 06, 2014

La obra escrita de Santa Teresa de Jesús es una obra viva, vigente actualmente pese al tiempo que lleva escrita. Sus escritos mantienen la frescura de los textos recién trazados.

Lectora apasionada desde su infancia, no resulta sencillo datar el comienzo de su labor literaria, en su adolescencia se estrenó como escritora de una novelita de caballerías. Teresa es un buen ejemplo de escritora autodidacta, las lecturas que le sirvieron de apoyo cuando quiso relatar sus primeras experiencias íntimas y místicas. Teresa gozó del arte de expresar debidamente lo que se quiere relatar, quedó bien demostrado en su plenitud como escritora desde los 45 a los 67 años. Antes de morir escribió sus últimas páginas llenas de frescura y estilo juvenil (capítulo 31 del Libro de las Fundaciones)

Escritora de gran variedad de géneros y niveles comenzó deslumbrando a sus confesores que alimentaron su pluma. Teresa escribió mucho, pero ninguno de sus libros apareció publicado en vida de la santa. Se hicieron copias pero únicamente para el uso de las carmelitas. Ramón Menéndez Pidal destacó que por humildad, Teresa se esforzaba por escribir lo más sencillamente posible, escribía como hablaba, escribía deprisa y rara vez se releía.

La autobiografía: Vida de Santa Teresa de Jesús(Descarga)

Es el texto más famoso de la Santa y responde a la petición de sus confesores como ella señala en el prólogo: “Esta relación que mis confesores me mandan”. Un libro que escribirá dos veces, ya que sus confesores le dictan ampliar el primer relato. El Camino de perfección nace como un manual de espiritualidad para uso de las religiosas, sus confesores consideraron que la Vida no podía ser leída por todo el mundo. Esta obra juzgaba lo esencial para comprender el espíritu de su reforma aunque en vida de Santa Teresa fue juzgada como con comentarios burlones y malévolos.

La muerte no cesa la divulgación de la Vida. Conventos, centros de estudios y nobles quieren hacerse con una copia que les aproxime a las vivencias que había tenido Santa Teresa y que era curiosidad de la sociedad de la época. Finalmente, gracias a las gestiones de la viuda del emperador Maximiliano II, María de Austria, se encarga una revisión a Fray Luis de León para editar la obra y proceder a su impresión. El original fue conservado en la biblioteca de Felipe II de El Escorial, donde aún se encuentra.

El camino de Perfección (Descarga)

Santa Teresa empezó a redactarlo en 1564 y su finalidad era ofrecer un manual para vivir la vida de sus religiosas del carmelo de San José de Ávila. Ella llamó a la obra “el librillo” y lo consideraba de fundamental importancia para todas aquellas que querían acercarse al modo de vida conventual. Muy pronto hubo numerosas copias no fieles a la de la obra original, algo que molestó a Santa Teresa que finalmente decidió que se imprimiera tras una revisión final que se imprimiría en 1579. Cuando aparece el texto nuevamente ha sido retocado, quizá por el censor y se suceden ediciones hasta que Luis de León publica una de la más cercanas a la original en 1588.

Las Moradas del alma  (Descarga)

El título exacto es Moradas del castillo interior y es resultado de una nueva petición que realiza su confesor, el padre Jerónimo Gracián, para que vuelva  a escribir su biografía que en esos momentos pasaba el tribunal de la Inquisición.

La obra concentra consejos sobe la vida mística, tal y como Santa Teresa se había aproximado a ella. Es una lectura que ella concibió para los teólogos y los directores espirituales.

Relaciones y mercedes. Exclamaciones (Descarga)

Esta obra se compone de prosas que son oraciones dirigidas a Jesús. Su lectura era tan atractiva que pronto son editadas por Luis de León, publicadas en Madrid y más tarde en Nápoles.

Las Fundaciones (Descarga)

Santa Teresa no llegó a poner título a esta obra si bien llega a nuestros días con el nombre de Libro original de las fundaciones de su reformación que hizo en España la gloriosa virgen Santa Teresa de Jesús, escrito de su mano. En el año 1610 es publicado en Bruselas.

La redacción se hizo durante diferentes espacios de tiempo, empezando por la Fundación del Carmelo de San José en Ávila que ya narra en la Vida y después la fundación de Malagón; en 1574 ya había redactado los primero nueve capítulos y tres años más tarde retoma el trabajo hasta que en 1579 redacta la Fundación de Caravaca y se da por entendido que es la última.

Añadiría unos últimos capítulos redactados en Burgos en 1582, unos meses antes de morir.

El texto manuscrito se conserva en la Biblioteca del Escorial por mandato también de Felipe II.

Concepto del Amor de Dios, Meditaciones sobre los Cantares (Descarga)

Es un comentario a unos versículos del libro bíblico El Cantar de los Cantares que dio mucho que hablar en la época pues el propio Fray Luis de León había sido apresado y juzgado por la traducción de esta obra. Santa Teresa va desglosando las diferentes partes estableciendo un diálogo de tú a tú con el texto. Afortunadamente, el texto fue conservado y publicado en Bruselas el año 1611.

Tratado de visitar los conventos de religiosas (Descarga)

Este texto viene a ser una descripción sobre la forma en la que se deben visitar los conventos fundados por ella. Se publicó en 1613 en Madrid y está destinado a ser una obra de difusión dentro de los conventos, fundamental en la formación de las religiosas.

Correspondencia

Actualmente se conservan cuatrocientas setenta cartas, completas y fragmentadas de cartas de Teresa. La primera carta es del año 1561 y la última de 1582.

No se conserva el total en tanto que la mayor parte de los investigadores concluyen que debió haber escrito al menos quince mil cartas sin contar las que pudo haber escrito antes de 1561.

Poesías (Descarga)

Son una treintena de composiciones poéticas con poemas, villancicos, obras en honor de algunos santos (San Andrés, San Hilarión, Santa Catalina de Alejandría) o también de carácter familiar.

No hay que olvidar que a pesar de la cantidad de tiempo que dedicó a las Fundaciones y a la propia reforma de la Orden, ella siempre fue una mujer alegre y vivaz que gustaba de los cantos durante los tiempos de recreo.

En un principio, este tipo de composiciones no recibieron interés por parte de la sociedad y los estudiosos de la época. Así, fue en el siglo XIX cuando comenzaron a hacerse estudios sobre la obra lírica de la Santa.

 

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