Un mundo diferente no puede ser construido por personas indiferentes

Un mundo diferente no puede ser construido por personas indiferentes

Escrito en: dic 03, 2014

Carmen-de-Puebla24_11_14_029-1024x682Por Amaya Álvarez.

Quien me conozca un poco o me haya leído un poco ya sabrá que tiendo al sentimentalismo y la emotividad, pero también a ver lo positivo. Me gusta quedarme con lo mejor de cada persona y de cada lugar.

Aunque hay sucesos que no tienen nada positivo, que son pura barbarie. Llegar a México en estas fechas es indisociable del número 43, está en todas partes. Y he de confesar que al principio no entendía muy bien, hasta que sintiéndome inconsciente y torpe, me di cuenta de que se trata de los 43 estudiantes de Iguala.

No voy a hablar de ello primero, por respeto, por mi desconocimiento hacía la realidad mexicana. Yo soy una extranjera que ha leído las noticias, que se solidariza pero que no es consciente del verdadero calado, del drama que se esconde tras esas muertes. Pero insisto, no es de eso de lo que voy a hablar.

Quisiera hablar del paso al frente que ha dado la sociedad mexicana unida. De la omnipresencia del reclamos de justicia. De la tenacidad que se percibe, aires de cambio y aires de que no se va a permitir que cosas así sigan sucediendo impunemente. Eso se respira en México estos días, y me quedo con una frase, que no sé por qué, me recuerda a Santa Teresa, algo con lo que ella hubiera podido estar de acuerdo.

“Un mundo diferente no puede ser construido por personas indiferentes”.

Y sé que me vuelvo a ir del tema principal, que es nuestro periplo por los distintos Carmelos del mundo, pero uno no puede quedarse inmune. 43.

 

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